La supervisión constante es el ojo que vigila la salud del servidor en todo momento y avisa de un problema antes de que se convierta en una avería.
Qué vigilamos
Seguimos el uso del procesador, la memoria y el almacenamiento, la disponibilidad de los servicios y el tiempo de respuesta. Cualquier subida inusual envía una alerta inmediata al equipo.
Qué le aporta
- Detectar problemas pronto, antes de que lleguen a sus visitantes.
- Mantener su proyecto estable y rápido.
- Datos precisos para decidir las ampliaciones.
- Actuar más rápido ante cualquier emergencia.