Ciberseguridad

¿Por qué su empresa necesita seguridad de aplicaciones web antes de sufrir un ataque?

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Dueño de una tienda revisa en su teléfono el panel de una aplicación web con un candado y una alerta de seguridad

Sí, la aplicación web de su empresa necesita ciberseguridad desde el primer día

Si tiene una aplicación web que sostiene su negocio, la respuesta es clara: la seguridad de aplicaciones web es lo que evita que su aplicación se caiga y lo que protege los datos de sus clientes contra el robo. Una aplicación web es un programa que funciona en el navegador, como una tienda online, un sistema de reserva de citas o un portal donde entran los alumnos. Este programa está abierto en internet todo el día, y cualquier persona con conexión puede tocar a su puerta. La ciberseguridad es un conjunto de medidas que impide la entrada de extraños, detecta sus intentos y pone el negocio en marcha otra vez con rapidez si algo sale mal.

Nuestra opinión es directa: no espere a sufrir un ataque para pensar en la protección. Un ataque, o intrusión, significa que alguien sin permiso entró en su sistema y leyó, cambió o bloqueó sus datos. Reparar el daño después lleva días o semanas de trabajo detenido, y algunos clientes quizá nunca vuelvan a confiar en usted. La protección construida desde el inicio trabaja en silencio, y sus clientes solo la notan como una sensación de seguridad.

No importa que su negocio sea pequeño. El dueño de una farmacia que vende por su web, la gerente de una clínica que guarda historias de pacientes y el director de una escuela que publica notas en línea tienen datos que valen algo para los atacantes. La diferencia entre quien sufre daños y quien se salva suele estar en pasos simples dados a tiempo: un acceso seguro, actualizaciones al día y una copia de seguridad probada. Las secciones siguientes explican estos pasos con palabras sencillas, y si encuentra un término extraño, verá su significado en nuestro glosario.

¿Por qué los atacantes también van tras las pequeñas empresas?

Muchos empresarios creen que los atacantes solo buscan bancos y grandes compañías. Esa idea los lleva a dejar la protección para el año siguiente, y así una y otra vez. La verdad es que una pequeña empresa es un blanco cómodo, porque su protección suele ser más débil y su dueño no vigila lo que pasa en su sistema.

Imagine una calle con diez tiendas. El ladrón no elige la más rica, sino la que dejó la puerta abierta. En internet pasa lo mismo, con una diferencia: aquí el ladrón prueba miles de puertas en muy poco tiempo.

Los ataques son automáticos y no eligen a su víctima por el nombre

La mayoría de los ataques no los hace una persona sentada frente a su sitio. Los hacen programas automáticos llamados bots, que recorren los sitios web uno tras otro. Estos programas buscan una página de acceso que acepte contraseñas fáciles, o un programa viejo con una falla conocida.

Cuando encuentran una puerta abierta, entran sin preguntar el tamaño ni el nombre de la empresa. Por eso una pequeña clínica en un barrio tranquilo recibe los mismos intentos que un sitio grande. La pregunta correcta no es si alguien intentará entrar, sino si encontrará la puerta cerrada cuando lo intente.

Sus datos valen algo para otros

Quizá usted no vea nada especial en su lista de clientes, pero un atacante la ve como un tesoro. Los nombres, teléfonos y direcciones de los clientes se venden y se usan en mensajes de estafa. Las historias de pacientes, las notas de los alumnos y los datos de los empleados son información sensible que puede servir para chantajear a su dueño.

Hay otro tipo de ataque que no roba nada: bloquea sus archivos y le pide un pago para abrirlos. Se llama ransomware, y golpea a las empresas que no tienen una copia de seguridad sana. En ese caso, cada día de parada es una pérdida directa, aunque no se haya robado ni un solo archivo.

Estas son las pérdidas que deja un ataque

Hablar de ataques suena abstracto hasta que se ve lo que pasa a la mañana siguiente. La pérdida no se limita a un equipo o a un archivo: llega a los clientes, a los empleados y a la reputación. Conocer estas pérdidas en detalle le ayuda a valorar la protección de forma realista.

Los ejemplos siguientes no son exagerados. Son lo que vive un empresario cuando atacan su aplicación sin estar preparado. Cada uno se puede evitar o reducir con medidas conocidas que veremos más adelante.

Los datos de sus clientes se le escapan de las manos

Lo primero que suele ocurrir es una fuga de datos, es decir, que los datos llegan a quien no tiene derecho a verlos. En una tienda online pueden filtrarse las direcciones, los teléfonos y el historial de compras de los clientes. Después, sus clientes reciben mensajes falsos con el nombre de su tienda que les piden los datos de su tarjeta o un código que les llegó al teléfono.

El cliente no distingue entre el atacante y usted, porque ve su nombre en el mensaje. Por eso el propio sistema de la tienda debe estar bien protegido, como el sistema de gestión de tiendas Storek, que reúne ventas, inventario y datos de clientes en un solo lugar protegido.

El negocio se detiene en el peor momento

Un ataque no elige un día tranquilo. Su sitio puede caerse en temporada de fiestas, en la semana de inscripciones de la escuela o en un día lleno de citas en la clínica. Uno de los ataques más conocidos consiste en inundar el sitio con tantas solicitudes que deja de responder, y los clientes reales no pueden entrar.

Mientras el sitio está caído no llegan pedidos nuevos, los clientes llaman molestos y el personal se pasa el día pidiendo disculpas en lugar de trabajar. Si el problema es una intrusión y no solo una sobrecarga, el sistema puede quedar cerrado varios días hasta que se investigue, se limpie y se vuelva a arrancar con seguridad.

Se pierde la confianza, y pueden llegar problemas legales

Un cliente al que le robaron datos en su sitio lo recuerda mucho tiempo. Algunos clientes se van sin decir nada y otros cuentan su experiencia en redes sociales. Los buscadores también pueden mostrar un aviso junto a un sitio atacado, y el visitante nuevo duda antes de entrar.

En muchos países hay leyes que obligan a las empresas a proteger los datos de las personas, como el reglamento europeo de protección de datos conocido como GDPR. Una empresa que descuida la protección puede verse obligada a explicar lo que pasó, avisar a los afectados y demostrar que tomó las medidas necesarias. Son papeles, esfuerzo y tiempo que se podían haber evitado.

¿Dónde se esconden normalmente las fallas de las aplicaciones web?

Un punto débil, o vulnerabilidad, es un pequeño error del sistema que permite a alguien hacer algo que no debería poder hacer. Usted no lo ve mientras usa el sistema cada día, porque todo parece normal. Pero aparece rápido para quien lo busca.

Según nuestra experiencia, las fallas se repiten en unos pocos lugares conocidos. Si los conoce, podrá preguntar por ellos a su equipo o a su proveedor por su nombre.

Entrar solo con una contraseña

La página de acceso es la puerta principal de su aplicación. Si el acceso depende solo de una contraseña, basta con robar una para abrir la puerta. Los empleados suelen elegir contraseñas fáciles o repetir la misma en varios sitios, y si se la roban en otro lugar, también abre su sistema.

La solución conocida es el acceso en varios pasos. Después de escribir la contraseña, el sistema pide un código que llega al teléfono del empleado o a una aplicación en su móvil. Aunque el atacante conozca la contraseña, no entra sin el teléfono. Además, bloqueamos la cuenta por un tiempo tras varios intentos fallidos, para que los bots no puedan probar miles de contraseñas.

Programas y complementos sin actualizar

Toda aplicación web funciona sobre otros programas: el sistema operativo del servidor, el lenguaje de programación, la base de datos y complementos ya hechos. El servidor es el equipo donde funciona su sitio en internet. Cuando alguien descubre una falla en estos programas, el fabricante publica una actualización que la cierra, y la descripción de la falla se vuelve pública, también para los atacantes.

Ahí está el verdadero peligro. Un sitio que no se actualiza desde hace meses tiene fallas publicadas que los atacantes ya saben aprovechar. Por eso actualizar debe ser una tarea fija, con fecha y responsable, y no algo que se recuerda cuando llega el problema. Un alojamiento gestionado y vigilado, como el alojamiento Hostrena, le quita esta carga a nivel del servidor.

Formularios y permisos demasiado abiertos

El buscador, el formulario de contacto y el campo para subir archivos son lugares donde el visitante escribe lo que quiere. Si el sistema no revisa lo que se escribe, un atacante puede escribir órdenes en lugar de texto y leer o cambiar la base de datos. Es uno de los errores más conocidos de la lista OWASP Top 10, una lista reconocida en todo el mundo con las fallas más peligrosas de las aplicaciones web.

Los permisos demasiado abiertos son un riesgo parecido. La recepcionista de una clínica no necesita borrar historias de pacientes, y quien carga productos en la tienda no necesita cambiar los precios de todo el catálogo. Cuando cada cuenta tiene más permisos de los que su trabajo pide, el robo de cualquier cuenta se vuelve un desastre en lugar de un problema limitado.

Las capas básicas que construimos en cada aplicación

Una buena protección nunca depende de una sola cerradura. Son capas una sobre otra: si el atacante supera una, encuentra otra delante. Como una casa con la puerta cerrada con llave, una cámara y una caja fuerte dentro.

En Linkysoft construimos estas capas dentro de las aplicaciones web y sistemas de gestión desde la etapa de planificación, no al terminar la programación. La razón es simple: añadir protección a un sistema ya terminado es más difícil y más lento que construirla con él desde el principio.

El cifrado deja inútiles los datos robados

Cifrar significa convertir los datos en códigos que solo entiende quien tiene la llave correcta. Ciframos los datos en tránsito, es decir, mientras viajan entre el equipo del cliente y el servidor, para que nadie los lea por el camino. También los ciframos mientras están guardados en la base de datos.

La ventaja se nota en el peor día. Si alguien llega a los archivos de la base de datos, encuentra códigos sin sentido en lugar de nombres y teléfonos de clientes. Guardamos las llaves de cifrado en bóvedas propias, lejos de los datos, para que no se puedan robar las llaves y los datos a la vez.

Cada empleado ve solo lo que necesita

Repartimos los permisos según el puesto. El médico ve las historias de sus pacientes, el contador ve las facturas y la recepción ve las citas. Este método se llama acceso por roles, y hace que cualquier error o robo de cuenta quede limitado a una parte pequeña del sistema.

Esto importa sobre todo en sistemas con datos sensibles, como el sistema Docmz de gestión de clínicas y hospitales, o los sistemas escolares con datos de niños. Le sumamos el acceso en varios pasos para las cuentas importantes, sobre todo las de los responsables, que tienen permisos más amplios.

Copias de seguridad probadas y un registro de cada acción

Una copia de seguridad es una copia de sus datos guardada en otro lugar, a la que vuelve si se pierde el original. Pero una copia que nunca se probó puede fallarle el día que la necesite. Por eso ciframos y protegemos las copias de seguridad y probamos de verdad su recuperación, para saber que funcionan antes de necesitarlas.

La última capa es el registro de auditoría, un registro que anota quién hizo qué y cuándo. Si desaparece un pedido o cambia un precio, el registro le dice qué cuenta lo hizo y a qué hora. Este registro ayuda a descubrir un ataque, y también a resolver los desacuerdos diarios entre empleados.

¿Cómo descubre una prueba de penetración lo que su equipo no ve?

El programador que construyó el sistema sabe cómo debe funcionar, y por eso le cuesta imaginar todas las formas de romperlo. La prueba de penetración resuelve este problema. Es un ataque seguro y acordado, hecho por un experto que piensa como un atacante, pero cuyo objetivo es encontrar las fallas y entregárselas a usted antes que nadie.

Creemos que toda aplicación con datos de clientes o pagos debe pasar esta prueba antes de su lanzamiento. Es una parte central de los servicios de ciberseguridad que ofrecemos, tanto para sistemas nuevos como para los que ya existen.

¿Qué pasa durante la prueba?

El experto empieza por acordar con usted los límites de la prueba: qué partes del sistema, en qué días y qué no se puede tocar. Después intenta lo mismo que intentaría un atacante real en las páginas web, la aplicación móvil, la red y las interfaces que conectan los sistemas. Combina herramientas automáticas que revisan rápido con un análisis humano que encuentra los errores que las herramientas no ven.

La prueba sigue métodos reconocidos en todo el mundo, como OWASP y NIST, para no depender del ánimo ni del azar. Además es segura: no borra sus datos ni detiene su negocio, porque su meta es demostrar que la falla existe, no aprovecharla para hacer daño.

¿Qué recibe al final, y cuándo repetir la prueba?

Al final recibe una lista escrita, en lenguaje claro, con cada falla encontrada. Cada una trae una explicación sencilla de lo que podría pasar, su nivel de gravedad y cómo corregirla. Tras las correcciones repetimos la prueba para confirmar que cada falla quedó cerrada de verdad, y no solo en el papel.

Una sola prueba no sirve para siempre. Cada cambio grande en el sistema, como una nueva pasarela de pago o una nueva aplicación móvil, puede abrir una puerta que antes no existía. Por eso recomendamos repetir la prueba después de cada cambio importante, y de forma periódica aunque nada haya cambiado, porque en los programas aparecen fallas nuevas todo el tiempo.

La protección sigue después del día del lanzamiento

Muchos sistemas se construyen bien y luego se dejan solos. Al cabo de unos meses aparecen fallas nuevas en los programas, cambia el personal y se añaden funciones con prisa y sin revisión. Un sistema seguro el día de su lanzamiento no sigue seguro por sí solo.

Por eso tratamos la protección como un trabajo continuo, con sus herramientas y sus responsables. Las secciones siguientes explican lo que debe hacerse cada día y cada semana, y lo que debe pasar cuando de verdad ocurre un incidente.

Revisión continua y vigilancia las 24 horas

La revisión continua significa que unas herramientas analizan su sistema con regularidad en busca de fallas conocidas y avisan al equipo cuando encuentran una. Es como llevar el coche a revisión cada cierto tiempo en lugar de esperar a que se averíe en la carretera. La revisión descubre programas viejos y configuraciones erróneas antes que otros.

La vigilancia es un ojo que sigue abierto de día y de noche. Si alguien intenta entrar cientos de veces en pocos minutos, o la cuenta de un responsable entra desde un país extraño a medianoche, llega una alerta al instante. Descubrir un ataque en una hora y no semanas después es la diferencia entre un problema pequeño y un desastre.

Un escudo delante de la aplicación

Un firewall de aplicaciones web es un escudo entre internet y su aplicación. Cada solicitud que llega a su sitio pasa primero por él: deja pasar las normales y frena las maliciosas. Por ejemplo, frena los intentos de escribir órdenes en los formularios y los bots que prueban contraseñas.

Este escudo también ayuda frente a las avalanchas de solicitudes, porque distingue entre la afluencia real de clientes en un día de ofertas y un ataque que quiere tumbar su sitio. No reemplaza la corrección de las fallas dentro de la aplicación, pero le da tiempo y evita que la mayoría de los ataques automáticos lleguen siquiera a ella.

Un plan listo por si ocurre un incidente

Por buena que sea la protección, usted debe saber qué hacer si algo pasa. Una empresa sin plan pierde las primeras horas en confusión y llamadas. Una empresa preparada avanza con pasos claros que todos conocen:

  1. Contener: aislar la parte afectada para que el daño no se extienda al resto del sistema.
  2. Investigar: saber cómo entró el atacante, cuándo y qué tocó.
  3. Limpiar: eliminar cualquier rastro que dejó y recuperar los datos desde una copia sana.
  4. Cerrar la falla: reparar la puerta por la que entró, para que no vuelva por el mismo camino.

Sus empleados son la primera línea de defensa

Los ataques que más éxito tienen no empiezan con una falla en el código, sino con un mensaje. Un empleado recibe un correo que parece del banco o de su jefe y le pide entrar en un enlace y escribir su contraseña. Este método se llama phishing, y supera a los mejores sistemas si un solo empleado cae en la trampa.

La formación en seguridad enseña a los empleados las señales de un mensaje falso y les enseña a no dar nunca un código de acceso a nadie, diga lo que diga. También les enseña a avisar enseguida de cualquier mensaje sospechoso en lugar de avergonzarse por un error. Unas pocas horas de formación pueden frenar el ataque más peligroso que pueda sufrir su negocio.

¿Qué define cuánto trabajo de protección necesita y su costo?

No existe una oferta única para todas las empresas, porque la cantidad de trabajo cambia de un sistema a otro. Un sitio de presentación de cinco páginas necesita mucho menos trabajo que una plataforma con pagos y miles de usuarios. Saber qué sube o baja el esfuerzo le ayuda a entender cualquier presupuesto que reciba.

La regla general: cuantas más puertas tiene un sistema y más sensible es lo que guarda, más trabajo hace falta para protegerlo. Los puntos siguientes son los que mira cualquier equipo serio antes de calcular el trabajo.

El tamaño de la aplicación y la sensibilidad de sus datos

El número de páginas, los tipos de usuarios y la cantidad de sistemas conectados a la aplicación amplían el área que hay que revisar. Un sistema con portal para clientes, portal para empleados, aplicación móvil y conexión a una pasarela de pago necesita revisar cada una de esas partes. Un sistema con una sola página de acceso para pocos empleados es mucho más simple.

La sensibilidad de los datos cambia la situación. Las historias de pacientes, las notas de los alumnos y los datos de pago necesitan un cifrado más estricto, un registro de auditoría más amplio y a veces documentos de cumplimiento legal. Una plataforma educativa como el sistema de gestión del aprendizaje Acad guarda datos de alumnos, y por eso necesita más cuidado que un sitio que muestra el menú de un restaurante.

¿Una aplicación nueva, o una que ya existe y construyó otro equipo?

Una aplicación nueva es más fácil de proteger, porque las capas se construyen con ella desde el principio dentro del plan. Una aplicación que ya existe, sobre todo si la hizo un equipo que ya no está, primero hay que entenderla. Puede que el código no tenga documentación, que los programas estén viejos y que los permisos estén mezclados.

En ese caso empezamos con una revisión que muestra la situación real y luego ordenamos las correcciones por gravedad. Primero cerramos lo que podría causar una fuga de datos o detener el negocio, y después pasamos a lo menos grave, por etapas. Así su negocio no se detiene y usted no gasta esfuerzo en detalles antes que en lo grave.

Preguntas para hacer a cualquier proveedor antes de aceptar

Una buena oferta responde preguntas claras, y una oferta débil las esquiva. Antes de aceptar cualquier servicio de protección, pida respuestas por escrito a estas preguntas:

  • ¿Qué cubre exactamente la revisión: solo el sitio, o también la aplicación, la app móvil y las interfaces de conexión?
  • ¿Recibirá un informe escrito en lenguaje claro, con la forma de corregir cada falla?
  • ¿La nueva prueba tras las correcciones está incluida en el acuerdo o va aparte?
  • ¿Quién vigila el sistema de noche y en días festivos, y cuánto tarda en responder a una alerta?
  • ¿Qué pasa en las primeras horas si ocurre un incidente, y quién llama a quién?
  • ¿El código y los datos siguen siendo totalmente suyos si termina la relación?

Preguntas que hacen los empresarios sobre la protección de sus aplicaciones

Aquí reunimos preguntas que oímos a menudo de dueños de tiendas y de responsables de clínicas y escuelas. Las respuestas son cortas y directas, para ayudarle a decidir sin necesidad de conocimientos técnicos.

Si su pregunta no está aquí, encontrará más en la lista de preguntas al final del artículo y en el centro de ayuda de nuestro sitio.

¿Basta con un buen alojamiento para proteger mi aplicación?

Un buen alojamiento protege el servidor donde funciona su aplicación, y eso es importante, pero no es todo. Si la aplicación misma tiene una falla, como un formulario que acepta órdenes o permisos abiertos, ni el mejor servidor impedirá que un atacante la aproveche. La protección real une un servidor protegido y una aplicación construida de forma segura. Piense en una casa en un barrio seguro: igual tiene que cerrar su puerta con llave.

¿Cómo sé si atacaron mi aplicación?

Algunas señales son claras, como páginas cuyo contenido cambió, cuentas que nadie conoce o clientes que se quejan de mensajes raros con su nombre. Otras son discretas, como una lentitud sin explicación o visitantes desviados a otros sitios. El problema es que muchos ataques pasan semanas en silencio, sin ninguna señal. Por eso la vigilancia continua y el registro de auditoría son la única forma de saberlo a tiempo.

¿Se detiene mi negocio durante una prueba de penetración?

No, en la mayoría de los casos no se detiene nada. El experto acuerda con usted de antemano las partes que va a probar y los horarios adecuados, y evita cualquier paso que pueda afectar el trabajo o borrar datos. En sistemas sensibles, la prueba puede hacerse sobre una copia idéntica del sistema en lugar de la que usan sus clientes. Así obtiene los resultados sin que sus clientes noten nada.

¿Cuánto se tarda en proteger una aplicación que ya existe?

Depende del tamaño de la aplicación y de su estado. La primera revisión de una aplicación pequeña puede terminar en pocos días, mientras que las plataformas grandes con muchas partes necesitan semanas. Después de la revisión vienen las correcciones, ordenadas por gravedad: las fallas graves suelen cerrarse primero, en pocos días, y el resto se trabaja por etapas.

¿Necesito un equipo de seguridad dentro de mi empresa?

La mayoría de las pequeñas y medianas empresas no necesita un equipo completo propio. Suele bastar con una persona responsable del tema dentro de la empresa y un socio externo especializado que se encargue de las pruebas, la vigilancia y la respuesta. Lo importante es que las responsabilidades estén escritas y claras, para que ninguna de las partes crea que la otra se ocupa. Cuanto más grande sea el sistema y más sensibles sus datos, más cercano debe ser el seguimiento.

Empiece con estos tres pasos esta semana

No necesita un gran plan para empezar. El primer paso es hacer una lista de todo lo que su negocio tiene en internet, el sitio, la tienda, el sistema de reservas, la app móvil, y de quién puede entrar a cada uno. El segundo paso es activar el acceso en varios pasos en cada cuenta de responsable y eliminar las cuentas de los empleados que ya se fueron. El tercer paso es hacer una sola pregunta a quien gestiona su sistema: ¿cuándo probamos de verdad, por última vez, recuperar la copia de seguridad?

Después llega la revisión especializada. En Linkysoft ofrecemos una revisión de seguridad gratuita y una consulta, en las que revisamos su aplicación y le damos una imagen clara de las fallas más graves y de lo que hay que corregir primero, tanto si construimos nosotros el sistema como si lo hizo otro equipo. Puede pedirla desde nuestra página de contacto, y si quiere leer más antes de decidir, encontrará respuestas prácticas en nuestro centro de ayuda.

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