Notificaciones push
Una notificación push es un mensaje corto que llega al teléfono o al navegador de alguien sin que abra tu aplicación, y por eso antes tiene que dar permiso.
También conocido como aviso push notificación de la aplicación alerta del navegador
Definición
Una notificación push es un mensaje corto que aparece en el teléfono o en la pantalla del ordenador mientras la persona está haciendo otra cosa. No tiene que abrir tu aplicación ni tu web para verlo, porque es el propio teléfono el que se lo pone delante. Es una línea de texto, a veces con una imagen pequeña, y un toque que abre la página correcta.
Solo puede enviarla un negocio del que la persona ha aceptado recibir avisos, así que el teléfono o el navegador lo pregunta antes en una ventanita. La respuesta es sí o no, y un no significa que nada de lo que construyas después llegará hasta ella. Esa ventana aparece una sola vez, de modo que el momento de preguntar importa más que las palabras. Casi todos los noes vienen de preguntar en la primera pantalla, antes de que nadie sepa para qué sirve la aplicación. Pregunta después de la primera reserva y aceptará mucha más gente.
Los mensajes que merecen enviarse son los útiles, los que le ahorran una llamada al cliente. Tu clase empieza en una hora, tu pedido ha salido del almacén, o el dentista ha movido tu cita del martes al miércoles. Nadiva manda justo estos recordatorios para peluquerías y gimnasios, y así una silla que iba a quedarse vacía se llena.
El iPhone tiene una regla que sorprende, porque una web solo puede avisar a un iPhone si el cliente la añade antes a la pantalla de inicio. Casi nadie lo hace, de manera que si tus clientes llevan iPhone necesitas una aplicación de verdad instalada desde la App Store. Android y los navegadores de ordenador son más fáciles, aunque tampoco ahí hay nada seguro. Un teléfono apagado, el modo silencio o una aplicación borrada se tragan el mensaje. Trata el aviso como un recordatorio útil, nunca como prueba de que alguien se enteró.
La forma más rápida de perder ese permiso es enviar de más, y la gente casi nunca se queja. Te silencia o borra la aplicación, y nunca sabrás por qué. Dos mensajes a la semana que el cliente quiere valen más que diez que le molestan. Por eso Linkysoft pide al cliente la lista de sus mensajes antes de construir la pantalla de envío, y la mitad se cae en esa reunión. Lo que sobrevive sale en horario laboral y en la hora del propio cliente.
Nada de esto se añade al final. Cuando Linkysoft planifica un proyecto de aplicación móvil, la lista de avisos se escribe antes de dibujar la primera pantalla, porque decide qué tiene que saber el sistema de cada cliente.
Preguntas sobre Notificaciones push
¿Tiene que aceptar el cliente antes de enviarle notificaciones push?
¿Por qué no llegan mis notificaciones a los iPhone?
¿Cuántas notificaciones a la semana son demasiadas?
¿Son lo mismo las notificaciones push que los SMS?
¿Puede el cliente apagar las notificaciones más adelante?
¿Sigue sin ver cómo se aplica esto a su proyecto?
Cuéntenos qué está construyendo y le responderemos en lenguaje claro.