
Cuando el tráfico de Google se hunde tras un rediseño web, casi siempre es porque algo se rompió, no por mala suerte ni por el nuevo diseño y desarrollo web. Las causas más comunes son enlaces viejos sin redirección permanente (301), una orden de «no indexar» que quedó de las pruebas, textos recortados para limpiar la vista y una web más lenta. Algunos blogs dicen que un lanzamiento mal hecho puede costar entre el 40 y el 80% de las visitas en pocas semanas. Es algo que se comenta en el sector, no un dato científico.
Una bajada suave en las primeras semanas es normal, porque Google debe rastrear otra vez las páginas nuevas; la agencia Huemor lo considera un efecto normal del lanzamiento. Pero si las visitas caen a plomo en pocos días, ve muchos errores en Search Console o la bajada sigue después de dos semanas, algo falla de verdad.
Antes de culpar al diseño, mire dos cosas: si el código de analítica está en su nueva web y si alguien le dijo a Google que no la muestre. Ambas se revisan en minutos y suelen ser la causa de las peores caídas. Si lo arregla, el tráfico suele volver en semanas o pocos meses, no en años.
¿De verdad bajó el tráfico o falló la medición?
Muchas plantillas nuevas se suben sin el código de analítica (el que cuenta las visitas), o con un aviso de cookies nuevo que no deja contar a quien no pulsa «aceptar». Así, su gráfico se hunde de un día para otro aunque los clientes sigan entrando.
Por eso conviene cruzar los datos con Google Search Console, una herramienta gratis de Google que cuenta los clics por su cuenta, sin códigos en su web. Si allí los clics siguen bien pero su analítica cae, el fallo está en la medición, no en su visibilidad. Mire también las llamadas, los correos y las ventas, que son la prueba real. Si caen los mensajes pero no las visitas, el problema es otro, y lo tratamos en nuestra guía sobre webs que tienen visitas pero no ventas.
La prueba de dos minutos en Search Console
Abra Rendimiento, use el filtro de fecha y compare las cuatro semanas posteriores al lanzamiento con las cuatro anteriores. Fíjese en los clics y en las impresiones, que son las veces que su web salió en los resultados, haga o no clic la persona.
Si ambos números siguen más o menos igual, Google le muestra como siempre y el fallo está solo en su contador. Si las impresiones caen a plomo, sí hay un problema de visibilidad, y los apartados siguientes le ayudan a encontrarlo.
Señales de que falla la etiqueta
Un fallo de medición deja una huella muy distinta a un problema en Google:
- La caída es en picado el mismo día del lanzamiento, no poco a poco. Google no deja de confiar en usted en una hora, pero un contador ausente deja de medir al instante.
- Todos los canales caen de golpe, también quienes entran directo o por un correo suyo. Google no controla a quien escribe su nombre o abre su boletín, así que si esas visitas también bajan, falló la etiqueta.
Si nota estas dos señales, pida a su programador que revise si la etiqueta está en todas las páginas. Se arregla en minutos y le ahorra cambiar cosas que ya estaban bien.
Bajada normal o caída real, lo que se ve en la segunda semana
Después de lanzar la web, Google debe visitar y valorar de nuevo cada página, así que es normal ver cambios al principio. La clave está en su forma. Un bajón normal es suave, toca a muchas páginas a la vez y se frena en pocas semanas. Un fallo grave hunde el tráfico en días, ataca a secciones concretas, llena de errores su Search Console y va a peor pasada la segunda semana.
En el sector se habla de caídas del 30, el 50, el 70 e incluso más del 80% por lanzamientos mal hechos. Son números sueltos que repiten las agencias, pero dejan claro que hay mucha diferencia entre un tropiezo y un desastre.
Cómo se ve un ajuste normal
En los primeros días, sus páginas suben y bajan de puesto hasta estabilizarse. Es como una tienda que cambia de calle: los clientes de siempre tardan unos días en ver la puerta nueva, pero acaban entrando. En Rendimiento, sus clics se quedan más o menos igual, aunque algún día parezca flojo.
Otra buena señal aparece en el informe Páginas de Search Console. Cada semana, las nuevas direcciones se suman a las páginas indexadas (las que Google guardó para mostrar), y si esa lista crece, todo va bien.
Señales de que algo falló
Hay tres síntomas de avería real, y los tres se ven en Search Console sin ser un experto:
- La caída es fuerte y en pocos días: los clics se hunden en tres o cuatro días y no vuelven a subir. Suele deberse a un solo fallo técnico, como un bloqueo a Google o redirecciones que nadie hizo.
- Todo lo perdido viene de una sola sección: si el blog sigue igual pero sus productos cayeron a cero, el error está en esa parte de la web, no en Google.
- Los errores no paran de subir: las direcciones marcadas como «No encontrada (404)» o excluidas crecen semana a semana. Es la pista más segura, porque el propio Google le avisa de que ya no ve lo que antes veía.

Toda la web desapareció de Google en días
Mientras se crea una web nueva, los informáticos piden a Google que no la mire para que no salga a medias en las búsquedas. Si olvidan quitar ese aviso al lanzarla, Google borra sus páginas rápido. Agencias como WebFX lo cuentan entre las causas más comunes de caída de visitas.
Este bloqueo se hace de dos modos: la etiqueta noindex es un código que pide a Google que no enseñe la página, y el archivo robots.txt le dice por dónde no puede pasar. Para revisarlo, escriba en Google «site:» seguido de su dominio (por ejemplo, site:sudominio.com): verá las páginas de su web que Google conserva, y si la lista sale casi vacía, hay un bloqueo. Después abra el informe Páginas de Search Console, donde verá avisos como «Excluida por la etiqueta noindex» o «Bloqueada por robots.txt». Quitarlo tarda minutos, pero cada día extra le cuesta páginas que luego tardan en volver.
Por qué ese aviso de pruebas llega al público
Ese bloqueo suele ser una simple casilla en los ajustes de la web de pruebas, así que el día del lanzamiento se copia a la web real junto con todo lo demás. En WordPress es la opción «Disuadir a los motores de búsqueda de indexar este sitio», un detalle que se pasa por alto mientras todos miran que la web quede bonita.
No es un despiste, sino un fallo de método: si el plan de lanzamiento no incluye el paso «quitar el bloqueo a Google», todo queda a la memoria de alguien. Puede ver la lista de tareas previas en nuestras guías sobre el rediseño.
La prueba en la Inspección de URLs
Copie la dirección de su portada en la barra superior de Search Console (Inspección de URLs). Si el mensaje dice que la URL no está en Google y nombra noindex o robots.txt, ya encontró el fallo.
Ahí verá dos palabras clave. «Rastrear» es cuando Google visita la página, e «indexar» es cuando la guarda para mostrarla en las búsquedas. A veces Google rastrea una web pero no la indexa, justo porque lee el código noindex al visitarla. Explicamos más sobre la indexación en nuestro blog.
Los viejos enlaces llevan a un error o a la portada
Suele notarlo antes un cliente, cuando usa un enlace guardado y se topa con un aviso de «página no encontrada». Cada enlace antiguo que traía visitas o salía en Google necesita una redirección 301, un desvío fijo hacia la página nueva que le toca, porque sin ella se pierden los años de trabajo de esa página. HubSpot lo considera un paso vital, y Sixth City Marketing afirma que casi toda web tiene fallos de redirección, aunque sea una opinión de agencia.
Lo bueno es que Google confirmó que los desvíos 301 no hacen perder autoridad (el famoso PageRank). En otras guías contamos cómo pasar las páginas de la web vieja a la nueva; búsquelas como redirección. Si no entiende alguna palabra técnica, mire nuestro glosario.
Dónde aparecen los enlaces rotos
En el informe Páginas, mire los apartados «No encontrada (404)» y «Soft 404», porque ahí suelen estar sus enlaces antiguos. Un soft 404 es una página que parece cargar bien, pero está en blanco o dice «no encontrado», y Google acaba tratándola como borrada.
Revise a mano las 20 páginas que más visitas tenían antes del cambio. Escriba las direcciones viejas y vea adónde llevan; si acaban en error, en la portada o en un sitio raro, apúntelo para arreglar.
Por qué enviar todo a la portada es mala idea
Mandar todos los enlaces rotos a la portada suena fácil, pero hace daño, porque Google entiende que esas páginas han desaparecido. Es como mudarse de tienda y poner un cartel que solo dice «vaya al local central»: el cliente que buscaba un producto concreto se frustra y se marcha.
Lo mejor es llevar cada enlace viejo a su página nueva más parecida, una por una, como aconseja HubSpot. Si una sección ya no existe de verdad, deje que dé un error claro en vez de esconderlo.
301 o 302, la diferencia que decide
El desvío 302 es solo temporal. Si se usa en un rediseño que es para siempre, le dice a Google que el cambio es provisional, así que puede seguir mostrando la dirección vieja y tardar más en pasar su autoridad a la nueva.
Si el cambio es definitivo, pida un 301. Algunos programas crean desvíos 302 por defecto, así que pida a su programador que le confirme por escrito que usó el 301.
Las páginas siguen en Google, pero cayeron posiciones
Este fallo es más lento: nada desaparece, pero usted pierde puestos porque algo quitó fuerza a sus páginas. Suele venir de cambios estéticos, como borrar párrafos, cambiar títulos o simplificar los menús.
Para comprobarlo, filtre en Rendimiento por una página clave y compare por qué búsquedas salía antes y por cuáles sale hoy. Si faltan búsquedas, su página ya no responde a esa necesidad. Nuestra postura es clara: si un texto recortado le hizo caer, hay que devolverle los párrafos, aunque sea al final o en pestañas si el diseño lo pide.
Páginas muy cortas que ya no informan bien
Los diseñadores suelen borrar textos para que la web respire, pero muchas veces esos párrafos eran los que respondían a su cliente y le daban visitas. Una página tan vacía queda como un menú de restaurante que nombra platos sin explicar qué llevan. Huemor aconseja un mínimo de unas 300 palabras útiles por página.
Vuelva a poner el texto que falta, empezando por las páginas que más sufrieron. No hace falta hacerlo todo hoy; recuperar las primeras le dirá si va bien.
Títulos que la plantilla cambió sin avisar
Algunos diseños nuevos pegan el nombre de su empresa en los títulos de todas las páginas. El título es el texto azul que sale en Google, así que si su página de «reparación de calderas» pasa a llamarse solo con el nombre de su empresa, Google ya no sabe de qué trata.
Compare los títulos de las páginas caídas con los antiguos. Para el arreglo, HubSpot da un ritmo útil: una o dos palabras clave por página y entre cinco y diez páginas revisadas por semana, algo que un equipo pequeño puede asumir.
Menús que ya no apuntan a sus secciones estrella
Los enlaces de su propia web funcionan como votos que le dicen a Google qué secciones valen más. Al limpiar el menú principal y el pie de página, algunas secciones buenas se quedan sin esos votos, y si antes se llegaba a ellas con un clic y ahora con cuatro, Google las verá menos importantes.
No necesita volver al menú viejo. Basta con añadir enlaces dentro del texto de páginas que hablen de lo mismo o en barras laterales, empezando por las que más contactos le traían.
Qué pasa con Google si su nueva web usa JavaScript
Hoy muchas webs envían la página vacía y luego un programa la llena al instante. Quien la visita ve todo bien, pero Google puede verla vacía o tardar días en leerla. Casi nadie lo avisa, y es un peligro serio en webs muy modernas.
Ese proceso de montar la página a partir del código se llama renderizado. El síntoma engaña, porque parece que fallaron los enlaces, y por eso se arregla mal. La solución está en cómo se construye la web: el servidor debe mandar la página ya armada. Es trabajo de quien programó su web, y en Linkysoft creamos cada aplicación web a medida enviando el texto ya visible de serie, justo para evitar este fallo.
La pista de que algo falla al cargar los textos
El primer aviso salta en Search Console, cuando ve páginas en «Rastreada: actualmente sin indexar» o textos de relleno en Google. El segundo es una prueba manual: copie una frase suya y búsquela entre comillas en Google. Si usted la ve en su web pero Google no la encuentra, es casi seguro que Google nunca la vio.
Para confirmarlo, use la Inspección de URLs y luego «Ver página rastreada» o «Probar URL publicada». Compare la captura que muestra Google con lo que usted ve; si faltan cosas, hay un problema.
Qué pedirle al programador
No hace falta saber programar. Hágale estas dos preguntas, mejor por correo:
- ¿El texto principal viene directo del servidor, o sale después de cargar los scripts?
- ¿Se pueden pasar la portada, servicios y productos a un sistema que mande todo ya listo desde el servidor?
Si responde «sale después» a la primera, ahí está su fallo. Una empresa seria le dirá cómo arreglarlo pronto y sin excusas.
Una web lenta en el móvil cae en Google
Las webs nuevas suelen pesar más por las animaciones y las fotos enormes, y eso cuesta posiciones. Google lo mide con las Core Web Vitals: qué tan rápido sale el texto, cuánto tarda la página en responder al tocarla y si las cosas saltan mientras cargan. Huemor pone metas claras: el texto principal debe salir en menos de 2,5 segundos, la página debe responder casi al instante cuando se toca y nada debe saltar de sitio mientras carga. HubSpot añade que el 47% de los consumidores espera que la web cargue en dos segundos o menos.
Mire el informe Core Web Vitals en Search Console y pruebe su página en PageSpeed Insights con la pestaña de móviles, no la del ordenador. Hay más sobre la velocidad en el blog.
Qué significan las tres notas de velocidad
El informe divide sus páginas en tres grupos, buenas, necesitan mejorar y deficientes, a partir de gente real que la usó desde su móvil. No son pruebas teóricas, así que es la nota más fiel que le pone Google.
Tenga paciencia, porque este informe junta datos de semanas y cambia despacio. Si arregla una foto hoy, no verá la mejora mañana; use PageSpeed Insights para comprobarlo al momento y espere a que el informe lo refleje después.
El peso que suele sumar una web nueva
Los culpables casi siempre son los mismos:
- Fotos inmensas o vídeos de fondo que frenan la lectura.
- Fotos pesadas que se subieron directas de la cámara.
- Carruseles de fotos y efectos de movimiento muy lentos.
- Tipos de letra extra y ventanas de chat en todas partes.
El alojamiento también cuenta: un servidor básico podía con su web vieja, pero quizá no con la nueva. Hostrena es el servicio que nosotros llevamos, pero la regla vale para cualquiera: el servidor debe tener la potencia que su web exige.
Se borraron sus estrellas y sus preguntas frecuentes en Google
Los datos estructurados (o código Schema) explican a Google por detrás qué hay en su web: preguntas frecuentes, una dirección o notas de cinco estrellas en un producto. Estos códigos hacen que su resultado destaque, y como muchas veces los ponía un complemento de la web antigua, al renovarla desaparecen si nadie se acuerda de reponerlos.
Esto confunde, porque los clics bajan aunque siga en el mismo puesto: su resultado ya no llama la atención y se ve más soso que los de al lado. Estos códigos también ayudan a Google a entender de qué trata cada página, así que perderlos le quita a su web una ventaja clara frente a la competencia.
La señal en el CTR
En Rendimiento, marque la posición media y el CTR (el porcentaje de gente que hace clic tras ver su resultado). Si la posición sigue igual pero el CTR cae, su enlace ya no atrae tanto.
Luego vaya a la sección Mejoras en el menú de la izquierda. Si los informes de preguntas, productos o notas se quedaron en blanco, el código no pasó a la web nueva. Pase la dirección vieja y la nueva por la Prueba de resultados enriquecidos de Google para confirmarlo.
Reponer los códigos perdidos
Apunte los tipos de datos que tenía antes: productos, estrellas, preguntas, datos del negocio. Pida a su programador que los reponga en la web nueva y compruebe con la herramienta de Google que quedaron bien.
Una regla de oro: marque solo lo que de verdad está a la vista en la página. Si el código dice que hay estrellas y el usuario no las ve, Google no le hará caso e incluso puede penalizarle.
Solo se hundió un idioma
Si su web tiene varios idiomas y solo uno pierde visitas, casi siempre falla la etiqueta hreflang, la línea de código que indica a Google qué idioma y país mostrar a cada persona. Casi nadie la menciona en los manuales de rediseño web.
Hay tres fallos comunes: el diseño olvidó las etiquetas, apuntan a enlaces viejos o no se devuelven el enlace entre ellas. Así, Google enseña inglés a quien busca en español o ignora su texto. A veces las direcciones de las páginas traducidas también cambian y necesitan sus propias redirecciones, algo que se olvida mucho. En nuestra guía de hreflang contamos cómo llevar webs de varios países o idiomas.
El idioma caído en los números
Filtre en Rendimiento por la carpeta de idioma (como /fr/ o /ar/) y compare el mes de antes con el de después. Luego haga lo mismo por país; si cae una sola carpeta o un solo país, ya sabe por dónde empezar.
La Inspección de URLs le da otra pista, porque dice qué versión eligió Google como principal. Si para su página en francés Google toma la versión en inglés, esas etiquetas no funcionan.
Tres revisiones obligadas por cada idioma
Son revisiones de una frase que puede copiar y mandar a su técnico. En Linkysoft trabajamos en seis idiomas y siempre repasamos estas tres antes de publicar:
- Cada idioma tiene sus redirecciones: cada enlace viejo de un idioma debe acabar en su página nueva de ese mismo idioma, no en inglés ni en la portada.
- Las etiquetas hreflang apuntan a enlaces vivos: ninguna etiqueta de idioma debe llevar a una página vieja o rota, solo a direcciones que carguen bien.
- Todas las versiones se enlazan entre sí: si la versión en español señala su versión francesa, la francesa tiene que señalar de vuelta la española. Si no se citan entre ellas, Google no les hace caso.
Por dónde empezar a buscar hoy mismo
Estos fallos se buscan en un orden claro, del más urgente al más leve: etiqueta de medición, bloqueos a Google, errores 404 y desvíos, páginas que Google ve vacías (renderizado), textos recortados y, por último, velocidad y códigos de estrellas. Nuestro consejo es revisar lo más grave en las primeras 48 horas, y Huemor recomienda mirar los datos cada día durante al menos dos semanas. Cuanto antes arregle un fallo, menos páginas pierde en Google.
Envíe además su nuevo sitemap XML (el mapa de la web) a Search Console y a Bing Webmaster Tools, y apunte la fecha de cada arreglo para saber luego si el gráfico sube por eso.

Qué hacer las primeras 48 horas
Son las cuatro comprobaciones que evitan las caídas más graves:
- Revise que su contador de visitas esté en toda la web.
- Busque bloqueos de noindex o robots.txt desde la Inspección de URLs.
- Compruebe a mano los 20 enlaces viejos que más visitas le daban.
- Mande su nuevo mapa web a Google y Bing.
Si nota fallos aquí, párelo todo y arréglelos antes de cambiar el color de la portada.
Del tercer día hasta las dos semanas
Desde el tercer día toca mirar a diario. Revise el informe Páginas cada mañana y apunte los 404 o soft 404 nuevos, que aparecen cuando Google visita enlaces viejos olvidados. Pase la prueba de qué ve Google por su portada, sus servicios y sus productos.
Compare los clics de cada sección con las cuatro semanas anteriores. Aunque la web entera parezca sana, una sección que se hunde sola es un fuego que hay que apagar hoy.
Pasados quince días
Superada la crisis, llega lo que cuesta tiempo y mejora despacio: párrafos recortados, títulos, enlaces internos, velocidad y códigos de estrellas. Aquí no hay botón mágico; hay que trabajar página a página al ritmo de su empresa.
También es el momento de pasar de mirar a diario a mirar cada mes. En otra entrada del blog contamos qué datos revisar mes a mes para que no se le escape nada.
¿Cuánto tardan en volver las visitas?
El tráfico vuelve a medida que Google recorre de nuevo la web, así que influyen su tamaño y lo rápido que usted arregle los fallos. En España se habla de 2 a 6 meses en webs grandes y menos en webs pequeñas. Otras fuentes calculan de 60 a 90 días para que las posiciones se asienten.
La agencia Verdure avisa de que recuperar posiciones «puede llevar meses», y esa es la mayor razón para no esperar. Las páginas fuertes, como la portada, se recuperan antes que las más escondidas, y un enlace roto nunca se arregla solo.
Qué ayuda a recuperar más rápido
Lo que más acelera es corregir pronto el error, volver a enviar el mapa de la web y pedir la indexación de las páginas clave desde Search Console. También hay que dejar los desvíos antiguos activos para siempre.
Esto se olvida mucho. Los enlaces que le dan otros blogs apuntan a sus páginas viejas y solo sirven mientras las redirecciones sigan activas. Si su técnico limpia el servidor dentro de un año y las borra, esa autoridad se esfuma y sus visitas vuelven a caer.
Cuando su nueva web le hace ganar puestos
Si piensa en el buscador desde el primer día, una web nueva puede traerle más visitas que la vieja. Sixth City Marketing enseña casos propios, como subir un 48% el tráfico de la firma M/I Homes y sumar unas diez mil visitas orgánicas más. Son cifras de la propia agencia, sin verificación independiente.
Lo importante es de dónde vino la mejora: de quitar lentitud, afinar textos y ordenar lo técnico, no de la pura estética. Por eso un rediseño es la mejor excusa para reparar lo que ya fallaba.
¿Quién asume la cuenta, usted o su agencia web?
Lea el contrato. Si promete cuidar el SEO o posiciones, la agencia asume el arreglo. Si no, le cobrarán las horas aparte.
El coste depende de páginas rotas, duración del fallo, idiomas y servidor. Dejar plataformas cerradas como Wix dificulta mapear enlaces. Un noindex olvidado tres días se arregla rápido, pero una tienda en cuatro idiomas es un drama. Vea cómo leer un presupuesto.
Pida hoy cuatro cosas a su agencia: lista de enlaces desviados, bloqueos de pruebas apagados, renderizado de textos y códigos de estrellas en la web nueva.
Fallos que debe cubrir el programador
- Enlaces rotos o mal puestos, como usar un 302 en vez del 301.
- Bloqueos como noindex o robots.txt olvidados.
- Textos invisibles para Google por depender de scripts.
- Códigos extra perdidos que debían salvarse.
Exija el arreglo por escrito y fechado. Envíe un correo con la lista y capturas de Search Console para evitar discusiones.
Decisiones que tomó usted mismo
Otros tropiezos vienen de decisiones que usted aprobó: borrar textos, eliminar secciones antiguas o cambiar de dominio simultáneamente. La responsabilidad es compartida; la agencia cumplió lo firmado.
Admitirlo agiliza que la agencia asuma su parte y el arreglo tarde menos días.
Qué pedir por escrito la próxima vez
Deje por escrito lo que quedaba en el aire. Pida como entregables: mapa de redirecciones de URL, confirmación firmada de bloqueos de pruebas quitados el día del estreno y quince días de seguimiento en Search Console. Exija conservar datos estructurados y textos montados desde el servidor. Así quedará claro qué entra en la factura.

Preguntas frecuentes
Estas dudas siempre surgen al ver una caída de tráfico. Las respondemos rápido para que pueda reenviarlas a su equipo.
¿Hay que poner un desvío 301 a todas las páginas viejas o solo a las clave?
Lo necesita toda página que recibiera visitas, tuviera enlaces de otras webs o le trajera clientes, siempre hacia su página nueva más parecida. Las secciones que desaparecen sin sustituta deben dar un error honesto de «ya no existe», nunca un desvío a la portada. Antes de dar por muerta una página, confirme en Search Console que de verdad no recibía clics ni impresiones.
¿Estos desvíos pasan el poder de la vieja página o se empieza de cero?
Sí que lo pasan. Según Reqst, la propia guía de Google confirma que los desvíos 301 permanentes no pierden PageRank, es decir, la autoridad de la página. La página nueva hereda el prestigio de la antigua, aunque Google tarda un tiempo en volver a pasar por cada dirección y notarlo, primero en las páginas que más visita. Por eso conviene dejarlos activos siempre.
¿Hacer una web nueva siempre le quita visitas en Google, aun haciéndolo perfecto?
No. Es habitual que el tráfico baile unas semanas mientras Google se pone al día; si todo se hizo bien, suele recuperarse. La bajada que no se frena es la que indica un fallo, y conviene buscarlo con el orden de revisión de más arriba. Si rediseña pensando en el buscador, con textos completos, desvíos bien hechos y una web más rápida, hasta puede ganar posiciones.
¿Qué es un soft 404 y por qué da problemas?
Es una página que finge cargar bien pero dice «no encontrado» o sale en blanco. Lo malo es que usted no lo nota, porque en el navegador parece funcionar, mientras Google la va retirando de sus resultados sin avisarle. Para verlas, abra el informe Páginas de Search Console y busque el apartado «Soft 404». Después desvíe cada una a su página nueva o deje que dé un error claro.
¿Debo dejar las mismas direcciones para no arriesgarme?
Sí, si sus direcciones viejas son claras y fáciles de leer, porque así elimina el mayor riesgo del cambio: los enlaces rotos. Cámbielas solo si la web de verdad lo necesita, por ejemplo porque eran códigos sin sentido, y siempre con un mapa de desvíos completo para no dejar nada colgando. Cuantas menos direcciones cambie, menos cosas pueden fallar.
¿Qué miro primero si mis visitas caen justo tras abrir la web?
Primero, compruebe que el código de analítica está puesto, comparando sus visitas con los clics que marca Search Console. Segundo, mire si el informe Páginas muestra páginas excluidas por noindex o bloqueadas por robots.txt. Estos dos fallos suelen estar detrás de las caídas más bruscas y se revisan en minutos, así que no toque el diseño hasta haberlos descartado.
Qué hacer antes del viernes
Hoy mismo, haga la revisión de las primeras 48 horas que explicamos más arriba, incluidos sus 20 enlaces viejos con más visitas. En dos días, mande a su agencia las cuatro peticiones de la sección sobre quién paga y exija su lista de desvíos. Antes del viernes, quite todo bloqueo, corrija cada 404 y cada desvío mal hecho (sin borrar los que funcionan), reenvíe el mapa de la web y apunte las fechas. Si todo eso sale limpio y la caída sigue, pase a revisar cómo se cargan los textos y qué párrafos se recortaron.
Si está solo o su agencia se lava las manos, en Linkysoft hacemos el diagnóstico y el arreglo. Nuestro equipo de diseño y desarrollo web revisa la parte técnica y el de marketing digital trabaja para recuperar sus posiciones. Puede contactarnos y pedirnos un presupuesto que encaje con usted.
Si su técnico aún contesta
No le envíe un correo que solo diga «las visitas cayeron»; mándele el fallo concreto y las capturas. Por ejemplo: «Desde el lanzamiento, el informe Páginas muestra cada día más avisos 404 en los productos (adjunto captura)». Así irá directo al error sin pasar días revisando lo que ya funciona.
Pídale que le confirme por escrito qué arregló y en qué fecha, para entender después los cambios en el gráfico de visitas.
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